Ningún inmigrante ha diseñado fábricas que llenan de contaminación el hábitat de la ciudadanía.
Ningún inmigrante ha subido el precio de las viviendas el doble en cinco años.
Ningún inmigrante ha abusado de mí, cobrándome intereses o comisiones desorbitadas en la cuenta de mi ex banco.
Ningún inmigrante ha gobernado esta Ciudad a golpe de caprichos de grandiosidad infantil y cateta.
Ningún inmigrante ha arrinconado a un grupo de jerezanos y jerezanas, rebajándole sus derechos.
Ningún inmigrante ha colaborado con agresores de ciudadanos jerezanos en 2005 y, menos aún, diciendo después que no sabe nada.
Ningún inmigrante me ha insultado cuarenta y cinco minutos seguidos ni me ha amenazado por no seguir la corriente de un equipo de la Ciudad.
Ningún inmigrante ha destrozado la identificación de una asociación legal del buzón de correos de mi domicilio.