En cierta población española insular, hace unas semanas, la Justicia apartó el carnaval de la calle. Porque no deja dormir y deja
residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.

En Andalucía, la política lleva meses apartando las botellas de la calle. Poque no dejan dormir y dejan residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.

En Jerez, la política apartó hace unos días las motos de la calle. Porque no dejan dormir y dejan residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.
En Jerez, se protesta por la celebración de conciertos de rock.
Poque no dejan dormir y dejan residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.

Ya se sabe que miles de personas se están convocando, usando todo tipo de elementos de comunicación: móviles, sms, e-mailes, teléfonos fijos, radios, prensa,televisión, etc, para concentrarse varios días a principios de abril en las calles de esta ciudad para dar paseos sin dejar dormir y dejar residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.

El Señor Burns de la política jerezana, que se cachondeó de la Justicia como y cuando quiso, con miles de Smicers en la calle sujetándole la comba y saltando a su ritmo, cambió el recorrido de los paseíllos, con la connivencia y el agachamiento de cabezas de los responsables de la dirección de escena.


Algo parecido está ocurriendo para mitad de mayo en un conocido parque de la Ciudad para dar paseos sin dejar dormir y dejar
residuos estridentes al oído e irritantes a la vista y al olfato.