Publicidad:
Terra
La Coctelera

del carné de conducir

Cuando se oye, se lee, se conoce, se comenta sobre quien, a los mandos de una máquina, posiblemente útil a los ojos de la sociedad, pero compleja en su uso, comete graves infracciones contra las normas, supóngase también contra la sociedad o las personas, conduciendo a lo bestia un auto o similar, se olvida siempre, creo, un aspecto fundamental: es el organizador de la sociedad, eso que viene en llamarse Estado, quien ha otorgado ese permiso para hacer uso de la complicada máquina, a veces mortal como cualquier arma.

No podemos olvidar que hay que pasar unas pruebas, exámenes, controles médicos o "algo" parecido, para poder obtener el referido carné de conducir.

Por eso me parece extraño y complicado de entender, cómo es que, cuando ocurre alguna de las salvajadas por comisión de actos violentos contra las personas, las defensas de quienes se perjudican, no actúan en los procedimientos jurídicos contra quien le otorgó la capacidad de manejar las máquinas instrumentales de la monstruosidad: ¿porqué el Estado no es responsable de los atropellos a velocidades inadecuadas, por uso indebido de los vehículos?

Pues esa es mi reflexión.

Y aquí lo reflexionado: ¿será que el Estado tira la piedra y esconde la mano?
Para otorgar un permiso bien ponderado, analizado, para elegir a quien puede tener a su cargo un instrumento de mil, dos mil, tres mil kilogramos o más, de poder manejarlo a cien, ciento cuarenta o doscientos kilómetros por hora, ¿es suficiente el tipo de pruebas a que se someten quienes aspiran a esa titularidad?

El Estado utiliza sus dos manos interventoras e impositoras: la de administrador de las vidas y la de administrador de los capitales, por eso tiende a abaratar los permisos, pues así tiene las dos manos ocupadas: la de la inferior satisfacción del pueblo por sentirse poderoso en la propiedad de la monstruosa máquina y la de la producción en masas de esa misma máquina que deriva en puestos de trabajo, productividades, rentabilidades, beneficios e inferior satisfacción de carteras capitalistas.

Así, es mejor una persona mala conductora, pero que haya contribuido al Producto Interior Bruto y a los impuestos, que parar la maquinaria capitalista de producción y consumo.

Además, hay trabajo para la policía, la abogacía, los jueces, los talleres de reparaciones y los medios de comunicacón: REDONDO.

Ya te diré yo...


En la grada descubierta de un campo de fútbol comenzó a llover débilmente, imperceptibles gotas, y la mujer que estaba unas filas más adelante mostraba con gestos cierta inquietud a su esposo quien, plácidamente fumando, no personificó desasosiego. Momentos después, la escasita lluvia fue engordando y las gotas, aunque pocas, ya eran notables. Empero, el marido no se sentía incomodado y encendió otro cigarrillo. La señora hace un movimiento en camino de guarecerse, arrimándose y amohinando su molestia, sin respuesta conyugal. Pero continúan lluvia y queja y ella hace un serio ademán de levantarse como para irse, a lo que el señor la toma del brazo y la hace sentarse en el húmedo cemento diciéndole: “Ya te diré YO cuando llueve” La radio del hombre, acurrucada en el pabellón auditivo, le informó de que el gobierno desarrollará una ley antitabaco.

UNA VEZ DEJÉ EL INDUSTRIAL... (o el tabaco. o la cerveza, o cualquier otra droga)

... al principio noté un sudor raro, y cierto picorcillo en la piel, mas no le di importancia. Luego fue una sensación mayor, noté una sequedad en la boca, el sudor se tornó frío, ya me escocía todo el cuerpo, temblaba. Fui a levantarme y me mareé, tropecé con un cable, me levanté con esfuerzo, intenté llegar al cuarto de baño, estaba desorientado, confundido, no atinaba con la llave de la luz, vomité en el suelo, resbalé. La ansiedad y el aturdimiento aumentaban. El grifo soltaba espuma negra, el tubo flexible de la ducha me atenazó el cuello como si fuera una boa,... oía voces, gritos, ruidos de cadenas, risas, golpes de puertas, vomité dos veces más. No reconocía ni a mi padre ni a mi madre, ni a mis hermanos. Sentía palpitaciones y miles de alfileres clavándose en mi espalda. Tenía la vista perdida, las manos frías y pesadas como el mármol, se me caía el pelo y las uñas,... tenía el aliento pestilente. Tenía fiebre de cuarenta grados, los ojos se revolvían en sus cavidades. Olía como a caballa putrefacta, a foiegras caducado, a nocilla agria... Las convulsiones apenas me dejaban respirar, tosía, escupía sangre y vomité un residuo sólido marrón. Volví a vomitar ese residuo y otro verde. Por el pasillo vi un grillo, un cristo, tres vírgenes y cientos de pastorcillos, dos gorilas mutilados, un bocadillo de morcilla pisoteado, una barbie rota meada y cagada...

FUERON LOS PEORES CINCO MINUTOS DE MI VIDA.

LAS IZQUIERDAS Y LA DERECHA

Las izquierdas, plural, son más peligrosas que la derecha, singular. Si sigue leyendo, es cosa suya.

La derecha solo puede ser una porque solo tiene un motivo: su cartera. Para ello miente, chanchullea, extorsiona, roba, compra medios de comunicación, jueces, policías, hasta hombres del tiempo si hiciera falta para promocionar una zona turística. La derecha no engaña: se la ve venir... siempre bien vestida, acicalada, perfumada... para intentarlo mejor.
Pero canta por los cuatro costados: se pone nerviosa en cuantito una brisa se acerca a sus cuentas corrientes. Y se deshace el disfraz hasta extenuar al ridículo.

Las izquierdas son varias porque su objeto es sustituir al ser humano, diciéndole lo que tiene que hacer, pensar, creer, sentir... y así habrá varias izquierdas según que hoy haya que sentir pena por la compañera de un bestia, mañana repudiar a un grupo de fanáticos de fotos mustias, pasado irritarse por gritos anónimos escudados en las masas de un escudo de fútbol, o ahora
porque hay que leer en vez de ver la televisión (que tanto hace falta a izquierdas y derecha). El remate es cuando impone al ser humano actuar contra su voluntad o contra lo natural: “tiene que ser usted jurado de un nosequé de gente que usted ni ha conocido en su vida ni tiene interés”, “tiene que estar en la mesa de votaciones bajo amenaza de multa o cárcel”, “tiene usted que
encerrar a sus descendientes en un centro contra su voluntad, generando violencia por lo tanto, por el bien de la sociedad... y de las listas del paro”. Y todo con “presión social” inventada por los hipócritas anónimos a través de la lupa de los medios de comunicación, como si la certeza fuera única joya propiedad de ilustrísimos ilustrados que, a cambio de etereidades como
“bienestar”, “seguridad”, “sea usted un poco rico, por favor”... sustituyen las emociones individuales, las empaquetan, las organizan y las venden con gran demostración de habilidades
comerciales.

Mientras, la gomina de la derecha, sin despeinarse, atraviesa los inocentes corazones de buena fe, incautos y miedosos que sueñan con la fuerza de un gobierno que les proteja y que les deje ser felices con una poquita libertad (toda no, que no saben que
hacer con ella)... a un 6,5% TAE.


No se vayan todavía, ahora viene lo peor: cuando se juntan las dos hipocresías, y cualquier gobierno, sea de la mano que sea, cocina una mixtura, una compota de ambas, y señalan el perol llamándole PROGRESO. Se machaca todo vestigio de individuo como ser humano, como ser natural, libre e independiente; cada día una vuelta de tuerca: el PROGRESO robotiza, doma, pone anteojeras y empuja las nucas del ser humano agachándole y haciéndole tragar sus PRINCIPIOS intocables: Consume ahora, Ten pronto, Compra ya, NO pienses, NO veas, NO sepas, NO preguntes, YA ayudamos nosotros a los demás, ¿no lo ves? siguesiguesigue... agachadito, así, así, que ya lo hacemos todotodoytodo por ti, no te molestes.

Por favor, dejen en PAZ al ser humano, aniquilemos las armas y las almas de armas, destruyamos las mentes bestiales, ignoremos a los hipócritas. Y vivamos. Y, si leyó hasta aquí, inquiérase porqué vota.

VIOLENCIA GENITAL

Cuando una mente necesita la fuerza para hacer creer que la afición por su equipo de fútbol es la mejor, yo creo que hay escasez de mente y exceso de genitales.

Cuando una mente necesita la fuerza para imponer su criterio
a una mujer, yo creo que hay escasez de mente y excedido de genitales.

Cuando una o varias mentes necesitan la fuerza para invadir, dominar y asesinar a un pueblo extraño por gusto, yo creo que son escasos de mente y excesos de genitalidad, que es lo único que muestran.

La violencia genital define un estilo de mentes, que son
habituales en todas las comunidades. En España, también. Y tienen derecho a opinar, votar, etc...

Así son las cosas.

Las mentes violentas justifican, acompañan e incitan a la
violencia: de las aficiones violentas, de los machismos violentos, de los jefes de estados bárbaros y criminales...

Y a votarles, por supuesto.

NINGÚN INMIGRANTE...

Ningún inmigrante ha diseñado fábricas que llenan de contaminación el hábitat de la ciudadanía.


Ningún inmigrante ha subido el precio de las viviendas el doble en cinco años.


Ningún inmigrante ha abusado de mí, cobrándome intereses o comisiones desorbitadas en la cuenta de mi ex banco.


Ningún inmigrante ha gobernado esta Ciudad a golpe de caprichos de grandiosidad infantil y cateta.


Ningún inmigrante ha arrinconado a un grupo de jerezanos y jerezanas, rebajándole sus derechos.


Ningún inmigrante ha colaborado con agresores de ciudadanos jerezanos en 2005 y, menos aún, diciendo después que no sabe nada.


Ningún inmigrante me ha insultado cuarenta y cinco minutos seguidos ni me ha amenazado por no seguir la corriente de un equipo de la Ciudad.


Ningún inmigrante ha destrozado la identificación de una asociación legal del buzón de correos de mi domicilio.


Ningún inmigrante ha llamado piojosos a humildes entretenedores del pueblo jerezano en sus fiestas patronales.


Algunos nativos deberían recorrer el camino inverso de la inmigración para que sepan qué es estar fastidiados.


Algunos nativos deben pensar que es mejor, mucho mejor, estar fastidiando que estar fastidiado y así se sienten importantes.


SINDROME DE ESTOCOLMO. JEREZ. EN ESTAS FECHAS.



Cuando el Señor de los Ladrillos de esta Ciudad pretende dormir, debe tardar mucho en recogerse la cola de pavo real que porta, y cualquier gorrión se alegra de no llevar esa pesada carga. Sin embargo, como escribió R. Tagore, duerme el sincero lo que le gustaría al embustero.


El Señor, que probablemente no recuerde el nombre de la señorita de guardería, que es de las primeras mujeres en darnos afecto en nuestra vida, tiene en su cabeza jugando al escondite a la Verdad, la Dignidad y la Honradez, con claras evidencias de no encontrarse y generalmentees un juego aplaudido por sus pelotas, abanicadores y palmeros.


Llamó piojosos a humildes entretenedores de las fiestas patronales del pueblo jerezano.
Su endiosamiento, su chulería y su soberbia superan el altar de cualquier egolatría. Él cree que el sol no luce cada mañana, si no se levanta temprano (corriendo) para encenderlo (gracias Sabino).


En esta Ciudad aún hay quien no ha superado el Síndrome de Estocolmo, contemplando los caprichos de su miserable genitalidad como designios divinos, como maná, pan y vino del portentoso, habilidoso y mentiroso Señor.


VIOLENCIA E IGNORANCIA

VIOLENCIA: Acción ejercida por alguien contra algo o alguien para dominarle físicamente.
INVASIÓN: Violencia ejercida por alguien contra algo o alguien para despojarle de alguna propiedad.
MALTRATO: Violencia ejercida por alguien contra algo o alguien para imponerle su voluntad.
DEFENSA PROPIA: Acción ejercida por alguien que ha sufrido violencia, invasión o maltrato para reponer el daño causado y recuperar la situación anterior.

La I con la G, IG; la N con la O, NO; la R con la A y con la N, RAN; la T con la E y con la S, TES.
Ahora todo junto: VO-TAN-TES-DEL-PP (menos Rajoy, Zaplana, Acebes y otros/as que, a sabiendas, esconden, retuercen y maltratan las verdades para inventar patrañas con las que engañar a sus IGNORANTES VOTANTES)